Recorriendo Madre de Dios: un encuentro con el propósito
Escribe: Rut Mottoccanchi
Hace un año, llegaron momentos difíciles uno tras otro. Me golpearon con tal fuerza que comencé a dudar de mi propósito. Me pregunté si aquello a lo que había entregado años, esfuerzos y sueños era realmente el llamado que creí recibir, visto desde mi fe cristiana. Tal vez —pensé— me había aferrado a una idea valiosa, pero insuficiente para servir verdaderamente a la comunidad.
Durante años recopilé datos para Tour in Selva, pero el costo personal y económico había sido muy alto. Mis recursos se iban principalmente en las salidas de campo… y ahora también tenía poca fuerza para continuar.
Ese desgaste me llevó a cuestionar si el camino que seguía era realmente el correcto. Incluso consideré cerrar esta etapa significativa y buscar otros rumbos que, al menos en apariencia, ofrecían mayor estabilidad.

Buscando claridad y fuerza interior
En medio de la incertidumbre, necesitaba claridad. No para encontrar las respuestas más fáciles, sino para tener una mirada más madura sobre mi propio caminar.
Con el paso de los meses, las respuestas comenzaron a llegar a través de reflexiones y principios que nacen de mi fe. Fueron como pequeñas luces abriendo nuevamente un sendero que yo creía que era tiempo de no recorrer más.
“Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. Apocalipsis 3:8-11
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. Josué 1:9
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. Colosenses 3:23-24
Estos pasajes se convirtieron en un mapa para mi alma, recordándome que aunque no pueda ver el panorama completo, la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta.

Cada trayecto como un descubrimiento
Aun con dudas, sentí un renovado impulso para volver a recorrer el departamento. Y, casi sin darme cuenta, el camino empezó a ordenarse frente a mí. En cada trayecto aparecieron personas clave; oportunas, generosas, inesperadas, que se convirtieron en puentes para avanzar. Fue como si cada encuentro estuviera colocado en el momento exacto para mostrarme que había un propósito detrás de todo, uno que comenzaba a comprender nuevamente. Me ayudaron no solo a explorar el territorio para documentarlo como destino turístico, sino a comprender la red humana que sostiene a la región: la resiliencia de nuestra gente, la sabiduría aún en el pueblo más alejado, la belleza de nuestra gran biodiversidad y lo significativo hasta en los gestos más pequeños.

Con cada viaje, en cada conversación bajo el cielo cubierto de estrellas o los momentos más silenciosos mientras se desliza la canoa en los trayectos, fui comprendiendo algo esencial: cada lugar guarda historias que merecen ser contadas. Historias con protagonistas reales, personas que habitan entornos distintos y cuyos ritmos de vida no siempre encajan en la idea de una sociedad perfecta. A quienes en lugar de comprenderlos, muchas veces los hemos empujado hacia los márgenes según nuestra propia noción de lo ideal.
En los momentos más desafiantes que tuve en alguna ruta, cuando me quedé varada por una llanta picada o cuando la hélice del peke peke se rompió en la mitad del trayecto, sentí cómo se desmoronaban más mis prejuicios vigentes. La ayuda llegó de la gente del camino, sin distinciones ni condiciones, simplemente personas tendiendo la mano a otras personas.

También hay encuentros que no son así, pero son pocos y no por ello quitaré el mérito de dar una voz o luz a los que conocí en los recorridos.
Tour in Selva: fortalecer el propósito
Así, cada trayecto por nuestro territorio me fue devolviendo el sentido original de Tour in Selva. Aunque fuimos evolucionando prototipo tras prototipo para fortalecer la economía sostenible a través del turismo, su raíz siempre fue más profunda: también nació para contar historias que honren a nuestra gente, su dignidad, su valor y su manera auténtica de habitar la Amazonía.
Y aunque este texto revela una parte íntima de mi historia, dejarlo fuera sería ocultar el origen de lo que nos impulsa a seguir.
Puerto Maldonado, 18 de diciembre del 2025.
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